{"id":1416,"date":"2014-06-21T16:12:36","date_gmt":"2014-06-21T16:12:36","guid":{"rendered":"https:\/\/apoyo.com\/?p=1416"},"modified":"2014-07-24T17:13:38","modified_gmt":"2014-07-24T17:13:38","slug":"sobre-la-regionalizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/apoyo.com\/en\/sobre-la-regionalizacion\/","title":{"rendered":"Sobre la regionalizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Las reformas improvisadas y apresuradas acaban mal. Eso ha pasado con la descentralizaci\u00f3n en el Per\u00fa, iniciada hace 12 a\u00f1os y culminada en 2007 con el absurdo \u201cshock descentralizador\u201d. El presupuesto de la Rep\u00fablica se ha multiplicado por 3.5 veces desde entonces, pero la calidad de los servicios del Estado es deficiente y la corrupci\u00f3n campea en la mayor\u00eda de las regiones. El proceso, irreversible por cierto, debe corregirse. Primero, como en todo Estado unitario, el Gobierno Central debe ejercer su rol rector, definir las pol\u00edticas nacionales y exigir su cumplimiento en todo el territorio. Luego, deben revisarse las transferencias de funciones, asumiendo que en algunos casos ser\u00e1 conveniente su reversi\u00f3n. Pero todo ello exige que el Poder Ejecutivo se reforme para ejercer sus funciones de manera m\u00e1s eficaz. Las salidas efectistas, como prohibir la reelecci\u00f3n de los presidentes regionales, no arreglan nada y castigan a las autoridades regionales que s\u00ed han hecho una buena gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong>\u00a0Gianfranco Castagnola, Presidente Ejecutivo de APOYO Consultor\u00eda<br \/>\n<strong>Fuente:<\/strong>\u00a0Per\u00fa 21<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las reformas improvisadas y apresuradas acaban mal. Eso ha pasado con la descentralizaci\u00f3n en el Per\u00fa, iniciada hace 12 a\u00f1os y culminada en 2007 con el absurdo \u201cshock descentralizador\u201d. El presupuesto de la Rep\u00fablica se ha multiplicado por 3.5 veces desde entonces, pero la calidad de los servicios del Estado es deficiente y la corrupci\u00f3n [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":1595,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-1416","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-de-nuestros-especialistas"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/apoyo.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1416","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/apoyo.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/apoyo.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/apoyo.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/apoyo.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1416"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/apoyo.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1416\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1596,"href":"https:\/\/apoyo.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1416\/revisions\/1596"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/apoyo.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1595"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/apoyo.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/apoyo.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/apoyo.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}